Restaurante La Roca Sevares

Hoy os traigo una entrada de las que sé que os gustan, la crítica de un restaurante.  Y hoy toca el Bar Restaurante La Roca en Huergo Servares.

Lo primero os recomiendo reservar, porque entre que tienen mucha clientela y es tema del coronavirus, me parece que se nos acabó a todos lo de ir a los sitios sin hacer reserva.

Este es uno de esos restaurantes de toda la vida, que siempre han tenido buena fama, y eso es porque han cuidado mucho siempre lo que han puesto en la mesa.

La comida que os pongo fue para cinco, pero sobró mucho, que nos llevamos para casa, porque a estas alturas me niego a tirar comida, no está el planeta como para tirar recursos ni malgastar.



No os voy a dejar colgados, la primera foto ha de ser del pan, he de confesar que a pesar de estar buenísimo me contuve porque sabía que vendrían mejores viandas detrás.



Ensalada mixta, este es el primero de los entrantes para compartir, nada que destacar, una ensalada mixta de buena calidad y buen tamaño sin más.



Rabas, muy ricas, no soy muy aficionada a pedir este tipo de cosas fuera de los puertos de mar, pero de verdad que me sorprendieron, unas rabas frescas, deliciosas y muy bien preparadas y tiernas. Me voy a tener que ir quitando el prejuicio de no comer pescado en restaurantes de interior.






Fabada Asturiana, muy buena, con unas fabas muy tiernas y enteras, el compango se notaba que era de calidad, qué más os puedo comentar, no es plato que yo me pediría con 32 grados en la calle pero para quien no lo puede disfrutar a menudo que era el caso, siempre están bien les fabes aunque se caigan los pájaros del calor. De hecho había tanto antojo, que no tengo foto inicial del plato, y lo que pude sacar ya no le hace honor. jijiji

Lubina a la espalda, para mí sin duda el plato estrella de la comida, el gran acierto. Nos lo recomendaron fuera de carta y era espectacular, hace mucho tiempo que no probaba un pescado tan rico y jugoso, os pongo una foto del detalle de la carne de esa media lubina. el plato que veis son dos raciones muy generosas.





Costilla de cerdo Este fue mi antojo, llevaba una semana con ganas de comer costillas de cerdo a la parrilla y sabiendo que aquí siempre están buenas supe que era mi oportunidad. Como siempre no decepcionaron. En la foto veis la ración un poco mermada porque ya faltan 4 costillas, los depredadores llegaron antes que la foto, qué le vamos a hacer.



Jabalí de los montes de Piloña guisado, este plato estaba también muy bueno, el jabalí estaba tan suave que se desprendía del hueso, lo hubiese preferido con patatas fritas, las patatas que llevaba estaban como cocidas y después metidas entre la salsa, lo que considero que desmerecían el plato general, pero era un plato muy digno, aunque el aspecto no le acompañe.



Solomillo de ternera, un solomillo generoso, cocinado al punto, supertierno, si es solomillo es tierno es difícil equivocarse con un solomillo a la plancha, y este doy fe de que era muy bueno. apto para todos aquellos carnívoros que os precies de serlo.



En cuanto a los postres solo hubo dos, tarta helada de la que no tengo foto, porque era una tarta helada comercial normal, eso sí la ración era más que generosa, parecía que venía un adoquín en aquel plato de grande que era. Y tarta de la abuela, una de las especialidades del restaurante, esa sí casera. Yo ya no pude ni darle un tiento porque a esas alturas ya me estaba poniendo mala de tanto comer pero la pinta era espectacular y los comensales que la probaron corroboran lo que digo.



Un sitio para repetir una y mil veces, una experiencia fantástica, no esperéis grandes decoraciones en el local, ni unos platos con mil florituras, estamos hablando de cocina tradicional con calidad y cantidad en los platos. Para aquellos que disfruten de comer bien sin postureo.

Os dejo una foto de la cuenta para que os hagáis una idea del precio, salimos a unos 30 euros por comensal.



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