Restaurante jamón jamón Oviedo


Hoy os traigo una nueva entrada de esas que os gusta, la crítica de restaurantes.

Este es un sitio con muy buen ambiente para tomaros un vermú o unas cañas, siempre tienen pinchos en la barra y las camareras son súper atentas.

Los platos de hoy corresponden al menú del día y al menú especial asturiano que tienen en este restaurante.

Como preludio a lo que viene después, os pongo una foto del pan, unos bollitos muy chiquititos pero que estaban riquísimos.



Comenzamos con los primeros del menú del día, tenemos un arroz con sepia y jamón, este lo pidió mi maridín porque yo ya lo había probado en modo tapa en el bar, en su punto justo de cocción muy sabroso y con un toque picantito de pimienta. Estaba muy bueno, pero me debo a mi público y quería probar algo distinto.




Yo me pedí ésta ensalada de gulas y champiñones que estaba muy rica también. Aquí nada que destacar una ensalada de gulas y champiñones normal.



El menú asturiano tenía de primer plato por supuesto fabada, a destacar que hacía mucho tiempo que no probaba una fabada tan rica, las fabas en su punto justo de cocción, nada deshechas, no se notaba la piel, súper mantecosas, una gozada. El compango era bueno y las fabas no resultaron nada saladas. 


Vamos a por los segundos. En la foto podéis ver unas albóndigas de pollo rellenas de mozzarella que estaban ciertamente jugosas, no soy muy aficionada a pedir albóndigas porque suelen ser muy secas y siendo de pollo aún más, pero en este caso he de decir que estaban de toma pan y moja.


El otro segundo plato del menú del día eran estás quesadillas con langostinos. No tenían demasiados langostinos, pero el sabor de las quesadillas era estupendo, sin duda un acierto. En este plato por criticar algo, no entiendo que pintan las patatas, es un acompañamiento muy raro para unas quesadillas.


El segundo del menú asturiano, como no podía ser de otra manera, era cachopo. Reconozco que estoy empezando a cogerle un poco de tirria a ver el cachopo en todos los sitios, no me parece un plato demasiado especial, ni demasiado característico de la gastronomía asturiana hasta hace una década, ni me parece que tenga nada que justifique el boom de estos últimos años.

El cachopo era correcto, la carne era jugosa, el rebozado estaba bien, y el jamón del interior para mi gusto un poco salado de más.

Ahora pasamos a los postres, que estaban buenísimos los tres.
En las fotos podéis ver un sorbete de mandarina con chocolate, que estaba rico, pero para mi gusto estaba demasiado frío. Y sé que muchos me diréis que un sorbete tiene que estar frío, pero este estaba demasiado duro.



Lo siguiente que podéis ver es la tarta de queso que estaba muy rica pero coincidimos en que quizás estaba demasiado dulce. Lo cual no suele ser un problema en Asturias que nos encantan los postres dulces.


Y para mí, la gran sorpresa de los postres, porque yo jamás pediría una mousse de fresas en un restaurante. Tenía un intenso sabor a fresas, coronado con nata y con trozos de fresa deshidratada, por encima unas piedras de chocolate y de algo indeterminado, y os digo algo indeterminado porque no supimos a que sabía ni qué era, pero el conjunto del plato era redondo la combinación de texturas y de sabores era de 10.


Un sitio sin duda para recomendar y para repetir.

El precio del menú asturiano es de 15,50€ y el menú del día normal cuesta 12€.

Comentarios

Entradas populares