Restaurante Salvatore Oviedo Revisita

Este es uno de mis restaurante favoritos de Oviedo, no lo frecuento demasiado porque tengo tantos sitios pendientes que visitar, que no me alcanzaría una vida para comer en todos ellos. Pero cuando quiero un italiano de calidad, no dudo en visitarles.

Lo primero a destacar sería recomendarles a los propietarios que cambiasen un poco la decoración del local, ya que llevan sin tocar en él los últimos 20 años, y eso no da buena imagen aunque la calidad de la comida si sea buena.

Esta visita corresponde a mi ultimo cumpleaños, eramos cuatro adultos a comer, y salimos rodando del restaurante, después no hubo cena.

Se me olvidó sacar foto del pan, que por supuesto pedí porque soy una viciada de los grissines de los restaurantes italianos.

Comenzamos con un plato para compartir que como no podía ser de otra manera es carpaccio de buey, me encanta la "simplicidad" de este plato, se basa tan solo en la buen calidad de la materia prima y el saber hacer del cocinero. Si he de ponerle un apega, es que llegó a la mesa un poco frío de más.

Restaurante Salvatore Carpaccio de Buey
Pasamos  a los segundos donde cada uno pidió lo que le pareció. Empezamos por una pizza napolitana de masa fina y crujiente, muy buena con sus olivas negras, las alcaparras y las anchoas, que estaban ahí debajo del queso aunque no se vean. Como mi padre es un adicto a las anchoas habría cambiado las aceitunas por más anchoas sin pensárselo, pero os puedo asegurar que tendría las suficientes para una persona "normal" (perdón papi).


Restaurante Salvatore Pizza Napolitana

El plato de mi madre fueron unos canelones a la piamontesa, que llevan salsa boloñesa, con una peculiaridad, que es que la carne está deshilachada no es carne picada, con jamón york y champiñones. Todo ello cubierto por bechamel y gratinado con mozarella y parmesano. Llegaron muy calientes en su cazuela de barro, pero mi madre indicó que el interior no lo estaba tanto.
Restaurante Salvatore Canelones Piamontesa
Para mi chati unos gnocchi rellenos de nueces y gorgonzola con salsa de gorgonzola y parmesano, alguna vez los he pedido yo también aquí, están buenísimos pero llegan a cansar, es demasiado queso azul para un plato. Ahora si eres un fan del queso azul, este es el plato que te tienes que pedir, serás feliz al máximo. 

En el plato parecen poca cantidad, pero engaña mucho, primero porque el plato era muy grande y los gnocchis tenían un tamaño nada desdeñable, y segundo porque son tan contundentes que llenan muchísimo.


Restaurante Salvatore Gnocchi rellenos de gorgonzola y nueces
Para finalizar mi plato, tagliatelle del chef, la ultima vez que los comí, se llamaban Tagliatelle Salvatore, como el restaurante. 

Esta maravilla lleva, langostinos, salmón ahumado, espinacas y berenjenas. Aquí tengo que destacar que no sé qué demonios le hacen a estas berenjenas, que son la cosa más rica que he probado en mi vida, tengo que mirar la próxima vez que vaya si tienen un plato solo de berenjenas.

La salsa lleva brandy nata y queso afuega el pitu (queso típico asturiano de pasta blanda y leche de vaca). 


Restaurante Salvatore Tagliatelle del Chef
Siempre como lo mismo, no le doy oportunidad a nada más, si pruebo otras cosas es porque las piden los demás, yo podría alimentarme solo de esto el resto de mi vida.

Pasamos al postre, solo un postre para compartir entre dos, los otros dos comensales morimos en el intento, helado semifredo casero, helado de almendras casero, que nos indicó la camarera que se traían crudas se tostaban y se preparaba el helado en el restaurante cubierto por chocolate caliente. Una bomba deliciosa si os gusta el helado el turrón y el chocolate.

Restaurante Salvatore Semifredo Casero
Todo esto que habéis visto, más tres raciones de pan, más una botella de vino rioja Azpilicueta costó 92.60 euros.

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