Restaurante Ewan Salinas Asturias
Este fue el restaurante elegido hoy para comer. El día el típico asturiano en el que no sabes si se va a poner a jarrear o tendrás un día de sol fantástico. De todo tuvimos, desde que nos granizase cuando estábamos llegando hasta que se quedase una tarde de sol fantástica donde pasar hasta calor dando un paseo por la playa.
Llegamos y teníamos mesa reservada, aquí es imprescindible. Nos sentamos con unas maravillosas vistas de la playa de Salinas.
Los camareros súper amables y muy diligentes desde el principio, el servicio fue fantástico y la comida también.
Comenzamos tomándonos unos nachos con quesos asturianos, que estaban muy ricos, los jalapeños eran realmente picantes, pero como estaban en rodajas era fácil controlar. Para mi el tema picante comienza a ser un aliciente, me gusta cada vez más. Además el cuerpo se habitúa y la capacidad para soportarlo crece con cada toma, con lo que comer en mi casa va a empezar a convertirse en deporte de riesgo.
Os pongo una foto. Los platos venían muy bien presentados, no es que una hamburguesa requiera nada muy elaborado pero las fuentes eran bonitas, estaban en buen estado al igual que la cristalería y la cubertería. Los platos imitaban a los antiguos de lata, el conjunto era bonito y armonioso.
Comenzaré por mi hamburguesa, la hamburguesa japonesa, cocinada en su punto, con un ligerísimo sabor asiático, después de los nachos eche en falta que picase un poco, pero estaba muy rica. además de destacas que era de todas las que tienen la más ligera. Les recomendaría que después de molestarse en que el pan sea artesano y en hacer las hamburguesas un poco distintas, pusiesen mejor otro tipo de patatas fritas.
Tataki de atún rojo con emulsión de ajo negro. Yo creo que este plato ya lo traía la comensal pensado desde casa, venía con antojo de ello. El tataki en su punto ben hecho, lo que pasa que parecía estar acompañado de guacamole y no de washabi como era de esperar, aunque si esos pegotes verdes fuesen todos ellos washabi, sería complicado de comer. En este caso la foto la he tomado prestada de la web del propio Restaurante Ewan
Hamburguesa kansas BBQ, la elección de mi amantísimo esposo, estaba muy buena, también cocinada al punto y no pasaba como con el resto de las hamburguesas que yo encontré un poco faltas de sal (Cosa que he de decir que no me molestó en absoluto). esta en cambio tenía unas escamas de sal ahumada que le daban mucha gracia, aunque no lo ponía en la carta.
Hamburguesa francesa, con foie manzana caramelizada en Módena y gel de naranja. Yo esta la descarté ya desde un primer momento porque me he cansado del foie. Un día me sentó fatal y desde entonces no puedo con él. Tengo el mismo problema con los calamares en su tinta.
Hamburguesa italiana con cebolla roja encurtida, tomate, parmesano rúcula. tenía una pinta tan fabulosa como su sabor. Me encantan los encurtidos.
Los postres eran caseros y dio la casualidad de que pedimos todos distintos, en las fotos tenemos el brownie de chocolate con nueces caliente con helado de chocolate blanco.


Helado artesanal de leche merengada
Tortitas con caramelo nata y helado de leche merengada.
Tarta americana de manzana caramelizada y canela, con sus migas y helado de vainilla.
Tarta de queso con puré de frutos rojos, y frutos deshidratados.
Todos ellos muy ricos. Aunque a esas alturas yo ya no estaba como para probar los postres.
Después hizo falta un buen paseo por la playa de Salinas para bajar semejante cantidad de comida.








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