Restaurante Secreto a Voces Oviedo

Últimamente en Oviedo nos estamos alejando un poco de la imagen de cachopo, fabada, pote asturiano y los escalopines al Cabrales, y están empezando a despuntar los restaurantes de autor, con una comida mucho más moderna y variada, y en la mayor parte de los casos mucho menos calórica.



No me entendáis mal, no le haré ascos a una buena fabada nunca, ni con 40 ºC en la calle, pero es algo que no es recomendable comerse todos los domingos...

Llevaba muchísimo tiempo queriendo ir a probar este restaurante, y nunca habíamos podido porque cierran los domingos, y es difícil encontrar mesa a veces. De hecho, comimos en la terraza puesto que en el interior del local fue imposible, eso que eran las tres y media de la tarde y a las cuatro cerraban la cocina.

Las fotos que vais a ver corresponden al menú del día del 19 de mayo.

La primera foto obligada tratándose de mi es el pan, estaba bueno, era casi un pan de cristal, con la corteza super crujiente y una miga ligerísima. No es mi ideal de pan, en este caso me quedo con los panes tradicionales mucho más densos, y con una miga bien compacta. Pero estaba buenísimo.

De primero tomamos un aperol spritz. El aperol spritz se inventó en la zona del Venecia, que fue donde yo lo conocí hace ya unos años, no hay una receta exacta para este cocktail, cada barman hace de las suyas con los ingredientes, pero normalmente se compone de agua de selz un vino blanco seco, y algún otro licor para proporcionarle el color anaranjado del que goza. Tiene un sabor bastante amargo que recuerda al ginger ale, al bitter o al vermouth de solera, pero con mucha menos graduación que este ultimo. con un poco de piel de naranja, fresquito, la verdad es que toda una delicia para acompañar a los entrantes.

Los entrantes estaban compuestos por una sopa de melón con jamón, que estaba muy rica, para mi gusto habría estado mejor un poco más fría, y con un ligero gusto a ajo, que hacía que estuviese dulce salada y a la vez levemente picante. He de reconoceros que la mezcla me pareció fantástica, y encontrarlo en formato sopa en lugar de en trozos en un plato lo hace mucho más interesante.







El otro entrante eran  unas gyozas de verduritas, estaban buenísimas, calientes, crujientes, y de nuevo picantes. os pongo una foto del interior para que podáis ver las verduras y las hierbas que estaban picadas finísimas.

Me encantan las Gyozas en todas variantes, tanto las fritas como las cocidas. Me parecen un invento oriental maravilloso que para mi gusto está tardando demasiado en entrar en nuestras cocinas. La versión frita, es la respuesta oriental crujiente a nuestras empanadillas, y la cocida es un ravioli perfecto.

No quiero dejar de hacer notar, lo bonito y apropiado de la vajilla, habéis visto que fuente tan ideal pusieron para las gyozas. Mi enhorabuena al restaurante que aparte de cocinar de maravilla también tienen buen gusto a la hora de escoger su menaje de mesa.

El primer plato tartar de salmón con alga wakame y salsa kimchie, estaba compuesto de una pasta típica de los fideos chinos, que en este caso para mi gusto estaba un poco poco hecha, creo que habría estado mejor con un minuto más de remojo en agua caliente. 

Acompañada de salmón con varios tipos de caviar y alga wakame, y una salsa de kimchi. El kimchi para quien no lo lo conozca es una preparación coreana fermentada, compuesta principalmente de col china y algunos elementos encurtidos como los pepinillos, suele llevar chiles, con lo que el resultado es ácido y picante, cosa que a mi me parece ideal en una salsa. 
Para todos aquellos a los que os de un poco de reparo lo de comeros algas, os aconsejo empezar por la wakame, porque es carnosa, pero no gelatinosa, y su sabor no es tan arrebatador como pueda ser el del alga nori, como primera aproximación a las algas es ideal.  De nuevo un plato precioso.


El segundo fueron cochinitas de pitu de caleya con crema de patata. Como podéis ver en la foto se trata de  unas fajitas rellenas de pitu de caleya guisado (para todos aquellos que no sean asturianos, se conoce como pitu de caleya aquellos pollos que han sido criados casi en libertad. Era común antiguamente verlos picar hierba y caracoles por los caminos, caleyas, alrededor de las casas, esos pollos tienen la carne más firme, más roja, más sabrosa... en fin, toda una delicia). 

Estaban muy buenas, con un relleno muy jugoso acompañadas de una parmentier de patatas, la salsa marrón de encima parace la propia del guiso del pollo, y la salsa roja no la pude identificar. Iba acompañado por unas verduritas picadas diminutas, que me atrevería a apostar que era exactamente lo mismo que rellenaba las gyozas del aperitivo. Muy bueno.


Como postre nos tomamos una pera al vino con crema de almendra y azafrán, una combinación extraña, la pera estaba bastante entera, estoy acostumbrada a tomar las peras al vino mucho más cocidas, y con un sabor muy tenue, no sabia demasiado a especias ni a vino, lo cual supongo que está hecho adrede para que no se impusiese sobre la crema de azafrán y almendra. Ligera como unas natillas tenía un ligero toque a turrón por las almendras y un color dorado que le proporcionaba el azafrán, estaba muy buena.


El único pero que le puedo poner a la comida, me lo dio el postre, el exceso  de flores, algunas de ellas bastante ásperas en boca, y otras tan aromáticas que hacían que perdiese por completo el sabor de la crema y de la pera. Para mi gusto estaban de más. Pero nada que no se solucione apartándolas, no me pareció nada grave.


Además era un postre casi que hecho adrede para mi, que no soy muy fan de los postres densos y muy azucarados, sino más bien de las cosas ligeras con un punto dulce que dejan buen sabor de boca sin dejarte las papilas gustativas calcinadas bajo montañas de azúcar.

Por ultimo un cocktail digestivo, me reconozco incapaz de reconocer qué llevaba, sé que no tenía alcohol porque nos lo dijo la camarera. Correctísima en todo momento por cierto. Un toque fresco en un día de demasiado calor para una Asturias más acostumbrada al frío y a la lluvia, que fue muy de agradecer.
El menú completo según lo veis acompañado de una bebida, fueron 19 euros por persona.

Volveré sin duda, me encantaron todos y cada uno de los platos. ¡Enhorabuena chicos!

Comentarios

Entradas populares