Gyozas Empanadillas japonesas.

Las Gyozas son la versión japonesa de los dumplings chinos y de gran parte de Asia. Son deliciosas, he de decir que me tienen enamorada estas recetas. Tienen un maravilloso sabor, y en realidad tampoco son tan calóricas como pudiese pensarse de una pasta.
Son ideales para la gente que no puede consumir huevo, porque esta pasta no lo lleva.

INGREDIENTES:
Para la masa (25 unidades aproximadamente)
200 gr de harina
100 ml de agua tibia
1/2 cucharadita de sal
Gyozas de carne con salsa de soja y salsa de chile dulce
Maizena para enharinar la superficie
Un molde de 8cm para cortarlas

Para el relleno:
200 gr de carne picada de cerdo o 200 gramos de gambas
75 gr de col china
25 gr de cebolleta
1 diente de ajo
1 cucharadita de jengibre rallado
1 cucharadita de salsa de soja
Media cucharadita de sal
Una pizca de azúcar
Una cucharadita de aceite de sésamo
Una cucharadita de maizena

Para preparar la masa
Ponemos el agua calentar con la sal, ha de estar caliente pero no hirviendo.
Mezclamos en un bol sin parar de revolver con la harina, que previamente habremos tamizado.
Amasamos dentro del bol hasta hacer una bola, en ese momento lo sacamos del bol y seguimos amasando al menos durante 10 minutos. 
Tenemos que notar como lo que en principio era una masa dura, cada vez se va haciendo más elástica, esto pasa porque estamos activando el gluten de la harina.
Después del amasado, tendremos que dejar reposar la masa envuelta en film transparente durante al menos media hora, para que el gluten se relaje.
Mientras la masa descansa podemos preparar el relleno.

Cómo preparar el relleno:
Cortamos en juliana fina tanto la col china, como la cebolleta y reservamos. En un bol ponemos la carne de cerdo o las gambas, junto con el ajo rallado, la sal, el azúcar y el jengibre, incorporamos la salsa de soja y el aceite de sésamo. Tenemos que añadir también la maizena y amasamos todo hasta formar una masa pegajosa.
En ese momento, agregamos la cebolleta y la col china que teníamos reservadas y amasamos todo junto hasta que quede homogéneo. Dejamos esta mezcla en la nevera para que coja consistencia.

Ahora volvemos con la masa, la dividiremos en dos y les​ daremos forma alargada. Teniendo siempre la precaución de tapar con film transparente el trozo de masa que no estemos utilizando, para evitar que se seque, y con la mesa de trabajo bien enharinada en maizena, soy muy insistente con este tema, pero es que se pega muchísimo.
Cortamos los cilindros de masa que hemos preparado en discos de un tamaño similar y empezamos aplastarlos en una superficie enharinada con la ayuda de un rodillo hasta que queden de un espesor aproximado de un milímetro.
Si tenéis una máquina de estirar pasta podéis serviros de ella para aplanar la masa de gyozas. Cortamos con la ayuda del aro para que todas las gyozas nos queden de igual tamaño.
Mientras vais preparándolas todas, aseguraos de ponerlas sobre una superficie bien enharinada porque tienden a pegarse unas a otras.

Ahora viene el momento de rellenarlas, para ello ponéis una pequeña cantidad del relleno en el centro de la masa y la dobláis sobre sí misma dando forma de media luna. Para cerrar los bordes es recomendable mojarlos con agua. Hacemos tres pliegues a cada lado del centro para que queden más bonitas.
Misma recomendación que para con la masa, ponerlas​ sobre una superficie bien enharinada y separadas unas de otras para que no se peguen.

Para cocinarlas:
Ahora llega el momento de cocinarlas se pueden hacer fritas o semi fritas y cocidas.
Para hacerlas más ligeras yo las​ suelo poner semi fritas y cocidas.
En una sartén colocamos una cucharadita de aceite de sésamo, vamos colocando las gyozas, y les damos la vuelta cuando comiencen a tomar color. Dejamos que se frían un poco por el otro lado y cuando tengan color por ambos lados, ponemos un poco de agua en la sartén y tapamos así acabarán de cocerse al vapor. Hay que poner muy poca agua, la suficiente para que se evapore en un par de minutos.
En la foto las podéis ver acompañadas de salsa de chile dulce y de salsa de soja aliñada con cebolleta y chile. Una cena perfecta. 

Si las hacéis fritas, se hacen de la misma manera, pero con un poco menos de temperatura en la sartén, así le damos tiempo a la pasta a hacerse sin quemarse. Quedan muy crujientes y el aspecto es mejor, pero pierden la delicadeza de las que van cocidas.


Gyozas de carne con salsa de soja y salsa de chile dulce

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