Restaurante Los hermanos. Conil Cádiz

La visita a este restaurante no fue fruto de la casualidad, desde que llegamos a Conil comencé a buscar los mejores restaurantes de la zona para acercarnos a comer. Casi todos los lugares dónde consulté recomendaban este restaurante como uno de los que no podía faltar en nuestra visita gastronómica.

La verdad es que no decepcionó para nada.

Siento la escasez de las fotos, pero es que estábamos tan ansiosos por probarlo todo que no dio tiempo a más.

En todos sitios nos recomendaban ir pronto porque sino no tendríamos mesa para sentarnos, la verdad es que en Abril eso tampoco fue un problema para nosotros. Desde que viví unos años en zona turística he aprendido a valorar como un bien muy preciado la temporada baja, pero sobre todo la media.
Los precios son más razonables en el caso de los alquileres, y dependiendo de la zona las temperaturas a mí me parecen más agradables en abril, mayo, junio, septiembre y octubre, que en julio y en agosto. Además te encuentras con que muchos de los sitios ya han abierto por semana santa y ya no cerrarán hasta el verano, y te pasan cosas como poder entrar en el sitio típico a comerte unas tapas sin esperar cola y sentándote cómodamente.

Entramos y encontramos una tasca o bar de toda la vida, con mesas de madera y mucho ambiente para como estaban el resto de los locales. Esto ya prometía.
Además hay cosas que a mi personalmente me hacen mucha gracia, en un rincón de la barra el camarero que recoge tu comanda, te hace la suma de los precios sobre la barra de madera con una tiza. Después pasa la bayeta y a por el cliente siguiente. 

La carta constaba de tapas raciones y medias. Tardé bastante en decidirme a pedir algo, pero aproveché bien el tiempo viendo lo que salía por delante de mis narices. 

Lo que veis en la foto es una tapa de mojama, porque la quería probar. He de decir que el dicho, más tieso que la mojama, en este caso, era completamente falso. Me encontré con un pescado que tenía una textura muy similar al lomo curado, pero jugoso y tierno. Y con un sabor de diez. Sabía que me iba a gustar antes de probarla.


Viendo el tamaño de las raciones, decidí que teníamos que pedir medias raciones si queríamos probar varias cosas. Como no era capaz de decidirme entre las frituras, pedí media ración de fritura de pescado, que tiene un poco de todo, menos tortillita de camarones, que en el caso de la ración entera si tiene.

Voy a empezar por lo que menos me gustó, que fueron las ortiguillas de mar (anémonas), que no fue porque supiesen mal, supongo que es una cuestión de educación del paladar, no estaban malas de sabor, pero la textura me desagradó muchísimo, tan viscosa... Que me perdonen los de la zona, porque no estoy acostumbrada a esto y así de mano fue demasiado para mí. Eso sí al resto de los presentes les encantaban a juzgar por la cantidad de raciones de ortiguillas que de allí salieron.

La otra cosa que no me dio mucho más son las huevas rebozadas y fritas, no suelo comer huevas de ningún pescado, y como no, las probé, podría comerlas sin problemas, pero habiendo otras cosas no me pediría huevas.

El resto del plato, una completa delicia, desde las puntillitas que por el norte llamamos chopitos, pasando por el choco, la croqueta de bacalao es la mejor que he probado (Perdóname suegra, las tuyas estén tremendas, pero esta era incomparable). El cazón adobado buenísimo, esta receta la tengo que buscar, porque yo tengo que hacer cazón adobado en mi casa.

La otra media ración fue de ventresca de atún a la plancha, que puedo deciros sin temor a equivocarme que es el mejor atún que me he comido nunca, y vengo de una provincia con mar donde se cocina bien el atún y el bonito.

Así de simple y aparentemente fácil, atún a la plancha con un poco de sal, pero la maestría de quien estuviese en esa cocina es digna de destacar, estaba apenas marcado por los lados y el centro permanecía rojo y jugoso a pesar de estar cortada muy fina. Muero del gusto solo de recordarlo.

Y como no solo de alimentar el cuerpo vive el hombre, os dejo unas cuantas imágenes de la playa de Conil para deleitar el espíritu.
A pesar de ser Abril, tuvimos unos días maravillosos de sol para poder pasear a nuestras anchas.



Comentarios

Entradas populares