Restaurante Casa del Dago Oviedo

Después de muchos meses de sequía de entradas y otra mudanza al fin creo que estoy establecida definitivamente. Espero recuperar pronto un ritmo regular de entradas. Pero mientras tanto y para ir abriendo boca, os cuelgo esta entrada de critica de restaurante.

El pasado domingo visitamos con unos amigos el Restaurante Casa del Dago en Oviedo en la zona de la Manyoja, os cuelgo un enlace.


El sitio nos encantó, tiene una terraza genial y un cenador con vidrieras que me enamoró desde el primer momento. Tengo que hacerme mirar esta afición mía por las cosas que brillan de colores, yo lo llamo mi efecto urraca.

Pero vamos a la comida que es lo que nos ha traído aquí.

La primera foto como siempre, la del pan, aunque esta vez me porte bien y solo comí un trozo, estaba muy bueno.


Lo que veis en las fotos lo cominos entre cuatro para compartir, y salimos del restaurante que podríamos haber vuelto a casa rodando. Porque estaba todo tan bueno que quedó lo mínimo en los platos.



Comenzamos con media ración de calmares que es lo que veis en la foto, ternisimos y muy buenos, en su punto justo de frito.

Los amigos con los que íbamos, que ya conocían el sitio nos recomendaron las croquetas de jamón. No podían estar mas acertados, croquetas de jamón de las de verdad con bechamel super fina demás un rebozado muy crujiente y unos trozos de jamón, bien contundentes, los podéis ver perfectamente en la foto. Que yo ya estoy harta de estos sitios donde no sabes de qué son las croquetas porque aparte de no saber a nada no encuentras un trozo de chicha ni por asomo. Así que 100% recomendables.



Después nos cominos dos tortos. Para quienes no sean asturianos son unos discos básicamente de harina de maíz  y otras harinas para que no queden muy duros con agua y sal, que se fríen en abundante aceite de oliva y que se combinan con todos los ingredientes que os podáis imaginar.

El primero que tenéis en la foto es de foie de pato con manzana en compota y jamón ibérico, una delicatessen que nadie debería perderse. Si os gusta el foie esto os encantará.
El segundo de ellos era de queso fundido y jamón, muy rico también. 




A estas alturas yo ya no podía más, y aun nos quedaba el plato fuerte que además estaba buenísimo. Cachopo, muy tierno con unos filetes que habían sido muy poco aplastados, con lo que no teníamos una lamina diminuta de carne. He de confesar que a mí me gusta más así, hay sitios dónde hacen unos cachopos de un tamaño inmenso pero la carne ha sido aplastada hasta dejarla como una suela con lo que prácticamente comer rebozado, y eso no me gusta nada. Os cuelgo también una foto del interior en la que se ve que la carne estaba bien pasada, pero jugosa el rebozado con el color justo y bien pegado a los filetes y el relleno delicioso de jamón serrano y queso. Patatas fritas de satén, que también estaban muy buenas.





Pasamos a los postres, yo ya no llegué lo confieso, en este restaurante tienen pocos postres, pero al menos los que probamos de gran calidad, tenemos arroz con leche, que pueden servir requemada o no, en este caso os pongo una foto de la requemada que es más vistosa.  Y que estaba muy buena, el grano entero pero bien cocido, y con el justo sabor a limón, canela y anís.




Y la tarta de queso que suelen servir con una jarabe de frambuesas pero que en esta ocasión sirvieron con caramelo porque ya no les quedaba frambuesa (en su defensa he de decir que fuimos a comer un domingo con muy buen tiempo casi a las cuatro de la tarde.) Independientemente de con qué la sirviesen la textura estaba genial, era más bien un flan de queso. Lo habría comido de buena gana de no ser porque ya no podía mas.

Un consejo, es un sitio que no es muy grande y no tiene demasiadas plazas de parking, por lo que os recomiendo acercaros en los coches justos y que reservéis antes de ir. La experiencia sin duda os merecerá la pena.

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