Truco: Cómo quitar el sabor a quemado de una comida
Hoy me he decidido a escribir esta entrada de un truco, porque por experiencia sé que es de las cosas que más os gusta y más visitáis.
Lo primero para evitar el sabor a quemado en una comida es tratar de que no se queme, ja ja estaréis pensando, si fuera así de fácil no tendría este problema. A veces en la cocina estos desastres se pueden evitar con un simple temporizador que nos recuerde cada cierto tiempo que tenemos que ir a controlarla, a quién no le ha pasado de olvidarse algo al fuego.
Cuando el desastre ya está hecho, tenemos que minimizar daños. Lo primero es retirar la cacerola del fuego y cerrar la puerta de la cocina y abrir la ventana. Si se ha quemado poco, puede "delatarnos "el olor y no el sabor en el plato, por eso hay que empezar por aquí.
Lo siguiente es ver qué y cuanto se nos ha quemado. Desgraciadamente hay comidas que saben mucho a quemado en cuanto se agarran un poco, como las lentejas, hay otras como los guisos que aguantan un poco más.
Tenemos que cambiar el alimento de cacerola, siempre sin revolver y por supuesto sin rascar el fondo, a veces por aprovechar un poco más de alimento seguimos arrastrando el desastre.
Hay que probar el sabor y añadir un poco de líquido al guiso. Si el sabor a quemado es leve, se puede solucionar un poco con rodajas gruesas de patata que absorberán el olor, después solo tenemos que sacarlas.
Aunque no lo penséis, unas hojas de lechuga también pueden serviros con esto, hay que añadirlas, dejar que se cuezan un poco y sacarlas.
Con respecto a la olla pegada hay que poner agua en ella y un poco de detergente líquido, para que lo pegado se suelte. NUNCA y digo nunca hay que rascar el fondo de la olla si no queréis que el siguiente guiso se agarre también.
Si está muy adherido podéis probar a volver a ponerla al fuego con el agua y el detergente, pero para esto la ventana siempre abierta porque se incrementará el olor a pegado.
A veces el problema no es tanto el olor a quemado como el regusto amargo que le queda a la comida, esto podemos arreglarlo con un poco de bicarbonato. Yo lo utilizo también cuando algún guiso se queda amargo por exceso de pimiento verde por ejemplo. Hace mucha espuma, y tenéis que tener una cacerola amplia porque si no se os desbordará, pero cuando ésta desaparece el amargor en parte también se va con ella.

Comentarios
Suerte