Cervecería Azor Portonovo Pontevedra

La entrada de hoy se corresponde con la cervecería Azor en Portonovo, después de vivir encima durante años, y utilizar solo la cervecería para tomarnos algún vermouth, o algún vino a la tarde, decidimos que nuestra ultima cena en Portonovo antes de volver para Asturias tenía que ser allí. Porque no nos parecía justo dejar este local sin visitarlo para una cena, y después de aquella oportunidad quien sabe si habrá más, así que nos pusimos  a ello.
 

 
Tabla de embutidos Azor, con jamón de bodega, queso gouda, longaniza picante, paté de pimienta, paté de finas hierbas, salchichón cular y chorizo de Salamanca.
 
No sé que me gustó más de aquella tabla, para empezar comencé por probar el salchichón. Normalmente le digo a todo el mundo que el sabor del salchichón no me gusta. No soporto ese regusto rancio que acostumbran a tener los salchichones. En este caso el toque de pimienta no dejaba después ningún regusto graso ni rancio, con lo que por una vez pude disfrutar del salchichón.
 
El chorizo de Salamanca, estaba muy bueno, y correcto. Pero la longaniza picante era divina, eso si, picaba que si no tenías cuidado te dejaba la boca tan ardiente que no podías disfrutar del resto de los sabores.
 
El queso de Gouda estaba bueno, pero yo no soy una buena guia porque a mi me gustan todos los quesos, en otra vida he debido de ser ratón.
El jamón de bodega estaba riquísimo y muy bien cortado.
 
Quizá lo que menos me gustó de la tabla fuesen los patés, no eran nada del otro mundo un paté de pimienta y otro de finas hierbas como el que puedas comprar en cualquier supermercado. Bien sin más.
 
Pero a mi me ganaron cuando la tabla de embutidos vino acompañada de una cesta de pan variado, para mí como si llegaran los reyes magos. No puedo entender porqué me gusta tantísimo el pan, pero es algo que no puedo controlar, y que me pasa factura.
 
Cuando me tengo que poner a régimen, que es bastante a menudo, suelo prescindir de los postres, y la gente del alrededor me dice, ¿por qué no te comes un trocito pequeño de tarta y dejas el pan?. No son capaces de entender que dejar el postre, salvo casos puntuales no me supone mucho sufrimiento, pero prescindir del pan, es demasiado para mi. 
 
Para después de la tabla de embutidos nos pedimos un variado de salchichas con su guarnición.
Las salchichas, de dos variedades, venían acompañadas de arroz blanco y de sus salsas de tomate y de mostaza.
La mostaza era de esas mostazas fuertes que tienen un regusto que te sube por la parte posterior de la nariz y que son un poco picantes.
Me encantan esos sabores tan fuertes.
 
Queríamos probar más cosas pero ya no podíamos más, así que la tapa que ganó el primer concurso popular de tapas de Sanxenxo quedará para una proxima visita. Ahora me va a dar morriña, ya verás...


Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Está todo tan rico que me dan ganas de coger el avión y visitar esa cervecería!!!!
Riquísimo!!!!
Tilde, a mí el salchichón es lo que más me gusta, y la verdad, yo nunca le he encontrado sabor a rancio.
besitos, preciosa!!!!:)

Entradas populares