Tortilla guisada


INGREDIENTES:
Para la tortilla:
4 Patatas medianas
Sal
Aceite
5 Huevos
Para el pisto:
4 dietes de ajo
2 Cebollas grandes
1 Pimiento Verde
1 Pimiento Rojo
2 Calabacines pequeños
1 bote pequeño de tomate triturado
1 bote grande de tomates pera enteros
1 Berenjena
Vino Blanco
Sal

PREPARACIÓN:
Comenzaremos por preparar el pisto que es lo que más tiempo nos va a llevar.
 
Ponemos en una cacerola los dientes de ajo picados o en mi caso pasados por el prensa ajos que me regaló mi hermana (no es algo indispensable, pero en mi caso no sé como he podido vivir tanto tiempo sin él), en cinco cucharadas de aceite de oliva y esperamos a que comience a freírse sin que llegue a tomar un color excesivo. Añadimos la cebolla picada a la sartén y la ponemos a freír a fuego lento, cuando se ponga un poco blanda, para lo cual le habremos añadido un poco de sal para favorecer que suelte el agua, incorporamos el pimiento rojo y el verde picaditos. Todas las verduras han de ir a fuego lento y tapadas hasta que estén blandas y después es cuando le podemos subir un poco el fuego y destaparlas, para que se elimine el exceso de agua y se doren.

Cuando tengamos lista la cebolla con el pimiento, llegará el momento de añadir el calabacín y la berenjena pelados y cortados también en dados no muy grandes, repetimos el proceso, los ponemos a fuego lento y tapados hasta que se queden blandos y suelten el agua y después a fuego más fuerte y destapados para que se evapore.

Una vez llegados a este punto incorporamos el vino blanco, lo hervimos un par de minutos para que se evapore el alcohol y le ponemos el tomate triturado y el tomate pera de lata cortado en trozos. La finalidad del triturado es que tenga buen color y un poco más de caldo, y la finalidad del otro es encontrar pequeños trozos de tomate, que a mí me encanta.

Nos ponemos mientras esto hierve unos minutos a fuego lento con la tortilla.

 Pelar las patatas y cortarlas en cuatro partes longitudinalmente, después cortar cada una de estas partes en láminas de unos 2mm de grosor, hasta tener la cantidad deseada, salar, y poner a freír en abundante aceite caliente, hasta que se queden blandas. Entonces yo las saco de la sartén y las pongo a escurrir en el escurridor de la pasta para que pierdan todo el aceite posible.

 Batimos los huevos mientas calentamos la sartén en la que vamos a cuajar la tortilla, a la que habremos añadido tres cucharadas de aceite.

 Una vez batidos los huevos, cuanto más batidos mejor (yo también le pongo un par de cucharadas de leche para que el huevo quede más doradito, pero esto es opcional) añadimos las patatas fritas, revolvemos bien para que todo quede bien mezclado y cuajamos la tortilla en la sartén.

Ahora solo queda el último paso, sumergir la tortilla en el pisto que habíamos hecho y dejar que se guise un par de minutos, queda deliciosa.
 
 

Comentarios

Lola-PAN FRITO O REBANAS ha dicho que…
Que rica así la tortilla, yo la pongo quisada, pero es de otra manera, esta tuya me gusta mucho y me la llevo.
Besos. Lola

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