Casa de comidas Muiño da Ferreira Meaño Pontevedra
Otra entrada que tenía pendiente desde hace mucho tiempo, tanto como desde Octubre del año pasado.
Si os pasáis por la zona del Salnés no olvidéis este sitio, nos acercamos una noche de viernes a degustar sus especialidades, una carta muy corta pero deliciosa toda ella.Comenzaremos por la tortilla, no sé qué pasa en Galicia pero en casi todos los restaurantes está buena, deben de ser las patatas que son excelentes, por ello las patatas gallegas tienen merecida fama en toda España. Acompañada de una ensalada de tomate, simple pero buena. No todo en la cocina han de ser vapores y cosas en texturas raras, las texturas de toda la vida a mí me parecen excelentes.El pan también es delicioso.
Esto que os pongo es una curiosidad propia de esta zona, chorizos ao inferno, se colocan en este aparato tan peculiar, que se vende a propósito para este fin, el líquido que se ve en el fondo de la vasija es aguardiente blanco, orujo típico de esta zona, altamente inflamable, los chorizos vienen precortados pero los traen a la mesa crudos, y ahí mismo te encienden el orujo, y aunque a todos nos gusta regar el chorizo por encima con el aguardiente después descubrimos que lo suyo es no hacerlo y simplemente esperar a que el orujo se apague, lo que le lleva un rato, no es llegar a la mesa y comer.
Como no podía ser de otra manera aquí tenemos el pulpo a la gallega, desde que estoy aquí no he comido ninguno malo, solo los hay buenos y excelentes, este era de los excelentes.


Una bandeja de raxo a la plancha, para los no gallegos el raxo es el lomo de cerdo, estaba buenísimo, y muy caliente como podréis apreciar en la foto, siempre en todo este tipo de restaurantes acompañado de patatas fritas, pero patatas fritas de sartén, de las de toda la vida, no esa porquería prefabricada que ponen ahora en algunos restaurantes que se llaman a sí mismos de nivel.


Una bandeja de raxo a la plancha, para los no gallegos el raxo es el lomo de cerdo, estaba buenísimo, y muy caliente como podréis apreciar en la foto, siempre en todo este tipo de restaurantes acompañado de patatas fritas, pero patatas fritas de sartén, de las de toda la vida, no esa porquería prefabricada que ponen ahora en algunos restaurantes que se llaman a sí mismos de nivel.
Con esto pensaréis que nos hemos vuelto locos, unos huevos fritos, … error, son unos huevos con pan de millo, ( que es pan de maíz). No solo hay ese trozo de pan que veis, debajo de los huevos hay un montón de miga del pan de maíz desgranadita, con un poco de aceite de haber frito los huevos. Nunca pensé que esto pudiese estar tan bueno.

Esto sí es lo que pensáis, son huevos fritos con patatas sin más. Cuando el producto es bueno todo sabe bien.
Ahora pasamos a los postres, arroz con leche, flan de café y lo que yo pedí, tarta de la abuela.
Estábamos dialogando acerca de qué alcohol llevaba la tarta de la abuela cuando la señora que regenta el establecimiento nos sacó de dudas, las galletas estaban remojadas en una mezcla de vino sansón y almíbar. ¡¡¡Ainss que ganas de volver!!!!.









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