Restaurante Bodega La Andaluza La Florida Oviedo
De esta franquicia hay varios restaurantes en Oviedo. Los locales están bien ambientados y parece un restaurante típico andaluz, con azulejos y con motivos taurinos allá donde mires, así como el hilo musical, donde puedes escuchar sevillanas y salves rocieras. He de decir que la música se queda en ambiente y no molesta, cosa que agradezco bastante.
Vamos a la comida, he de deciros que no me impresionó demasiado, tampoco puedo decir que fuese mala, simplemente quitaba el hambre.
Empezamos con unas papas aliñás, no estaban malas, me recuerdan a una ensalada de verano que ha hecho mi madre toda la vida, y que mi abuelo llamaba gazpacho (aunque desde luego no lo era), pero la ensalada de mi madre está mucho mejor, lleva más cosas y mucho más bonito y huevo.Croquetas de jamón, sin duda lo mejor de lo que nos comimos, estas he de decir que estaban ricas, eran de bechamel y no de puré de patatas y tenían algún que otro tropezón de jamón, el sabor también estaba bastante logrado.
A pesar de que cuando llegaron a la mesa, su color demasiado oscuro para mi gusto no prometía nada bueno.
Por último una tabla de frituras andaluzas variadas, con calamares, pescaito frito, fritura de cazón en adobo, tortillitas de bacalao y tortillitas de camarones.
Para mí todo ellos estaba demasiado salado, y demasiado aceitoso, esto no me gustó, y me pasé la noche bebiendo.
Para mí todo ellos estaba demasiado salado, y demasiado aceitoso, esto no me gustó, y me pasé la noche bebiendo.
Las tortillitas de camarones, no me gustan, no encuentro nada de divertido en comerme las cascaras de estos bichos. Las tortillitas de bacalao eran el sumun de la sal.
Los fritos de cazón adobado, me supieron a chimichurri, nada de particular. Los calamares los he comido más tiernos, y el pescaito frito no sabía a pescado. Anda que menudo repaso le acabo de dar.
A lo mejor fuimos nosotros que no acertamos con las tapas, pero de todas maneras a mi el sitio me dejó con una sensación de ni fu ni fa.
No os diré que es un sitio al que no pienso volver, porque nunca se sabe. Pero no es un sitio que yo propondría.
Los fritos de cazón adobado, me supieron a chimichurri, nada de particular. Los calamares los he comido más tiernos, y el pescaito frito no sabía a pescado. Anda que menudo repaso le acabo de dar.
A lo mejor fuimos nosotros que no acertamos con las tapas, pero de todas maneras a mi el sitio me dejó con una sensación de ni fu ni fa.
No os diré que es un sitio al que no pienso volver, porque nunca se sabe. Pero no es un sitio que yo propondría.




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