Pollo asado con salsa de arándanos

Tenía pendiente, desde hace un buen puñado de meses colgar esta entrada. Hace tiempo ya mi hermana me trajo de Londres un frasco (de algo que yo pensaba que era mermelada de arándanos) del Marks & Spencer, y que aun teníamos pendiente de probar.
Cuando abrí el bote me di cuenta de que aquello no era mermelada, entonces fue cuando leí bien la etiqueta, y efectivamente no era mermelada era salsa para pavo. La diferencia es que es mucho más ligera que la mermelada, y con mucho menos azúcar, aunque si lleva azúcar en los componentes y es dulce.


Así que me decidí a hacer pavo asado con la salsa, pero ahí me encontré otro problema, fuera de navidad es difícil hacerse con un pavo entero, aparte de que un pavo entero para dos es demasiada comida. La solución fue cambiar el pavo por un pollo campero grandecito.
Le añadí al pollo la mínima cantidad de especias para no interferir con el sabor de la salsa de arándanos, y decidí que la manzana sería un buen acompañante.
En las fotos la manzana ha salido bastante oscura, porque a pesar de haber utilizado una manzana reineta de Aragón, que acostumbran a ser ácidas, esta no lo era demasiado, y se puso dorada en el horno.

INGREDIENTES:
1 Pollo campero grande
Aceite de oliva
Vino blanco
Sal
Pimienta
Ajo
Perejil
2 Manzanas reinetas
Un poco de mantequilla
Salsa de arándanos

PREPARACIÓN:

Lo primero fue limpiar el pollo, eliminando todos los excesos de piel y grasa que traen. He de confesar que soy bastante pejiguera con esto, le quito podría decirse que demasiada grasa, pero es que no soporto la grasa de los pollos, (ni su textura, ni el sabor, me parece asqueroso). Tampoco me como la piel de los pollos pudiendo evitarlo, pero esto son manías mías.


Después ponemos un poco de sal en una sartén amplia y doramos el pollo en ella. No hay erratas, no le pongo ni una gota de aceite para esto, el propio pollo suelta su grasa, con lo que contribuimos a que se desgrase más aun.
Entre tanto en la bandeja del horno ponemos un poco de aceite de oliva crudo, ajo, y perejil. Para esto os voy a dar un truquillo, yo siempre tengo en el congelador o en la nevera un bote con aceite, ajo y perejil que bato fuertemente con la batidora hasta que se forma una especie de pasta espesa. Utilizo este aceite para poner en la bandeja del pollo, pero también lo utilizo para adobar carnes o pescados, o para añadirlo en la sartén para hacer cosas a la plancha, o cuando salteo pasta. No es apto para vampiros ni para aquellas personas que odian el ajo.
Una vez salteado el pollo lo ponemos en la bandeja de horno con un poco de sal, pimienta, y el batido de ajo aceite y perejil. Le añadimos un chorrito de vino blanco y se va al microondas unos 15 minutos, más otros cinco que le doy de reposo dentro del microondas, todo esto sin abrir la puerta para que no escape el calor y el vapor que se forma.
Después termino la cocción el horno convencional hasta que adquiere un bonito color dorado, esto suele necesitar unos 15 minutos de cada lado.

Cuando introducimos el pollo en el horno convencional, aprovechamos para meter también las manzanas cortadas en gajos y con un poco de mantequilla para que se asen.

Por último servimos todo junto en un plato y adornamos con la salsa. El resultado fue muy bueno.
Querida hermana, que sé que vas a leer esto, ¡quiero más salsa de Arándanos!!!!
Pollo asado con salsa de arándanos

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