II Concurso de tapas de Sanxenxo (Segunda parte)
Voy a continuar aquí la entrada que os colgué hace unos días
sobre el II Concurso de tapas de Sanxenxo.
Siguiente parada Restaurante Ardentía, este restaurante os
sonará porque hace muy poco colgué una entrada sobre él, ya que fuimos a cenar,
bueno pues nos quedamos tan a gusto con la primera visita, que decidimos volver
a probar sus pinchos a concurso.
Nos volvimos a encontrar con lo mismo, no sé de dónde sacan
a sus camareros, pero son siempre tan encantadores que da gusto, la verdad es
como trato al público se merecen un doce. Te hacen sentir tan a gusto que es
una maravilla.
Vamos allá, aquí tenían dos pinchos, el primero se llama
pincho san Juan 2011, lo siento pero no fui lo suficientemente hábil como para
poder poneros una foto de la presentación de este pincho y es una pena, venían
dentro de una campana de cristal llena de humo de madera, ello hacía que el
sabor ahumado se notase en el pan de centeno y en la sardina, dando le un toque
a sardinada del día de San Juan muy conseguido, nos gusto mucho a los dos.
El segundo pincho es crujiente de huevo de corral con espuma
de tocino ibérico y costrones de pan gallego.
Me encantó empezando por la presentación, de nuevo muy vistosa.
Y siguiendo por el sabor, fue magnífico, consistía en una especie de migas muy
ligeras de pan gallego en el fondo de la copa, no estaban nada empapadas, pero
tenían ese ligero toque a aceite. Encima venía hecha la espuma de tocino
ibérico, que a veces recordaba ligeramente a mahonesa, pero con una textura
mucho más volátil, hecha sin duda alguna con sifón y muy acertada.
Encima, y lo que más me gustó del pincho, el huevo de corral
crujiente, del que pos pongo un detalle. Me parece increíble, y aun no sé cómo
está hecho, era una especie de huevo pasado por agua, con la clara
perfectamente cocinada, rebozado en un pan rallado muy crujiente, pero que no
parecía estar frito, más bien parecía algo hecho al horno.
Cuando llegué a este punto ya sabía quién se iba a llevar mi
voto a la tapa creativa, muy bien tenían que hacerlo los que viniesen detrás
para superarlo.
El siguiente participante fue A Bodeguiña, no me gustó ya lo
digo de mano. El camarero hosco, mal encarado ni nos saludó según entramos,
hubo muy poca complicidad desde el principio, no nos explicó ninguna de las
tapas, y me parecieron bastante cutres al lado de todas las anteriores que nos
habían ofrecido.
Además me parece de molestarse bastante poco, que las tapas a
concurso son varios de los platos que tienen en la carta, lo cual demuestra lo
poco que les importa el asunto en general. No entiendo para que participas en
algo así si no es para poner lo mejor de ti mismo, y en este caso, si eso es lo
mejor que tienen válgame Dios.
Había tres pinchos a concurso, y creo que nos equivocamos
hasta en la elección, porque solo probamos dos, eliminando las croquetas de
chipirones, que sí que tenían buena pinta.
El variado de patés caseros, consistió en lo que veis en la
foto, dos rebanadas con paté verde y dos con paté salmón que cayeron en la mesa
sin la más mínima explicación. Ambas sabían en exceso a mejillones en
escabeche, con lo que intuyo que las dos los llevaban como ingrediente
principal, la verde, por lo que pude ver, también llevaba grelos. No os voy a
engañar, no sabía mal, pero tampoco me parece un pincho para un concurso, me
parece una cena improvisada en casa cuando te has olvidado de hacer la compra.
Segundo pincho, aun peor que el anterior, Migas a Bodeguiña,
es la cosa más grasienta que he probado últimamente, no se puede decir que no
tuviese carne bastante, porque había mucho tocino y chorizo, pero grasa… ideal
para la operación bikini, el pan además estaba cortado demasiado grande. Muy
poco cuidado el pincho en general.
Un sitio al que no volver. Por Dios que no nos pusieron un mantel, ni nos limpiaron siquiera la mesa. Pufff!!!
Después de la mala experiencia, cambiamos de restaurante y
de cara, la foto corresponde al bombón de erizo de mar del restaurante
Salgadoiro.
Estaba buenísimo, era una pasta de erizo de mar con forma de
bombón, envuelto en una gelatina que me pareció de tomate y que quizá en la
foto no se aprecia de bien pero que tenía toques brillantes como a oro viejo o
cobre.
Venía acompañado de una salsa de tinta de calamar y una
reducción de cereza, que he de reconocer que fue ha salsa que más me gustó
acompañando al erizo de mar.
Parece una combinación un poco rara, pero os aseguro que es
muy buena, y pega perfectamente una cosa con la otra.
La presentación fue excelente, como la de todos los platos
en este restaurante.
Hasta aquí, la segunda edición del concurso de tapas de
Sanxenxo, deseando que llegue una tercera para poder disfrutarlo.





Comentarios
Solo deciros que probé uno de los pinchos de mención especial del jurado, el bombón de erizo de mar del Salgadoiro.
Al que voté como pincho de cocina innovadora... si es que tengo una vista, bueno en este caso un gusto.
http://www.sanxenxo.es/?idMenu=66&int1=2456