Tarta de Turrón
Esta es la tarta de cumple de mi chato, no es ninguna sorpresa cuantos le caen, y tampoco de qué le hago la tarta en cuanto tengo oportunidad, le encanta el turrón, así que aprovecho los restos de navidad (bueno en realidad todo lo que tenía de navidad) para hacerle la tarta
INGREDIENTES:
2 Tabletas de turrón blando (300 y 180gr respectivamente)
1 brick de nata (200ml)
5 Claras de huevo
3 hojas de Gelatina
1 Base de bizcocho
Licor al gusto
250 gr de azúcar glasé
250 gr de almendra molida
Colorante alimentario variado
PREPARACIÓN:
Lo primero que tenemos que hacer es la Mouse de turrón, para ello fundimos el turrón al baño maría, entre tanto montamos 4 claras a punto de nieve y montamos también la nata. A mano si tenéis paciencia y si no con las varillas.
A medida que el turrón se va deshaciendo a lo mejor tenéis que ponerle un poco de leche porque se hace una pelota, la consistencia final del turrón fundido ha de ser la de un líquido muy denso, como miel por ejemplo.
En este turrón fundido es dónde añadimos las 3 hojas de gelatina que previamente habremos remojado en agua fría durante media hora (yo le puse 4 hojas pero no fue una buena idea porque quedó muy denso luego)
Cuando la gelatina esté incorporada añadimos la nata montada y revolvemos, cuando esto está bien mezclado añadimos las claras a punto de nieve, y ahora sí que tendremos que incorporarlas con cuidado para que no se bajen. Reservamos.
Aparte en un bol ponemos el azúcar glasé y la almendra molida, le añadimos un poco de la clara que nos queda batida, no suelo ponérsela toda de una vez porque normalmente a arreglar lo que se queda seco hay tiempo, si nos pasamos de clara a lo peor nos faltará luego almendra y no en todas las tiendas la tienen. Hacemos una masa que ha de quedar con consistencia de plastilina.
Vamos con el montaje, en una fuente de pirex ponemos film transparente, y cubriendo las paredes ponemos una capa de mazapán, tenemos que dejar algo de mazapán para la decoración final. Vertemos en el molde la Mouse de turrón y llevamos a la nevera un par de horas. Después colocamos la base del bizcocho y remojamos con licor, en mi caso de avellanas, y volvemos a meter en la nevera, mejor si es de un día para otro.
Yo hice el bizcocho, pero no me quedó demasiado bien, además de que es más fácil comprarlo hecho y no complicarnos la vida, también valdría una base de bizcochos de soletilla.
Al día siguiente solo nos queda desmoldar, teñir el mazapán restante con colorante alimentario y decorar lo mejor que podamos.
Por cierto lo que se ve en la foto es una estación total, no una cámara de fotos.
Esta receta se la dedico a Ángel por supuesto. Y también a Jose quien tuvo la paciencia de tenerme haciéndole fotos a su herramienta de trabajo, mientras él trabajaba.


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