Restaurante Ca`Suso Oviedo
Voy a cumplir un año más y hace unos días salí a celebrarlo con mi churry, a un restaurante que nos recomendó mi padre, la verdad es que he quedado muy contenta con el resultado, porque no hay nada peor, que seguir una recomendación hacerte unas expectativas y después recibir un chasco, no fue el caso.
La comida, muy buena tal y como nos esperábamos por las críticas que ya habíamos leído del sitio.
Esto es una foto de los entrantes que nos pusieron mientras esperábamos la cena, son unos fritos de queso de Vidiago con confitura de zanahoria, que estaban realmente buenos, eran unos bastoncitos de queso muy suave, ligeramente fundido, envueltos en pasta brick que les daba el crujiente, y con el punto dulce de la zanahoria, quedaba perfecto.
El queso de vidiago es un queso llanisco de vaca y cabra, con una textura parecida al Gouda, que se funde con mucha facilidad al exponerlo al calor, al ser un queso con un sabor muy neutro pegaba a las mil maravillas con la confitura de zanahorias.
Después también nosotros nos habíamos decidido por el queso, ya hemos pedido tablas de quesos asturianos en más sitios y es siempre un acierto, Asturias tiene tantos y tan buenos quesos que se quedan ensombrecidos por el Cabrales y el Gamonedo que es una pena.
Tenemos por lo tanto una tabla de quesos asturianos con dulce de sidra y avellanas, espero acordarme de todos los nombres.
Empezamos por los más suaves, a las tres tenéis el queso de Afuega el pitu, muy típico de la zona de Grao y de Vaca.
A las cinco podéis ver el queso del valle del oso, es un poco más fuerte que el queso anterior, pero tiene una textura muy parecida, este queso proviene del concejo de Santo Adriano.
En el sentido de las agujas del reloj ahora pasamos a los azules, tenemos el queso de La Peral , en Illas, nuevamente de vaca, un azul un poco más suave y untuoso que el que sigue, que es el clásico Cabrales, primer queso con denominación de origen asturiano y está hecho con las tres leches, como veis es mucho más harinoso.
Queso Cueva de Llonín, de nuevo de vaca, de Peñamellera Alta, muy similar al queso Brie, pero desde luego con mucho más sabor.
Después nos comimos un plato principal cada uno, porque había oído maravillas de los postres y no quería perdérmelos.
Mi plato es de magret de pato sobre salsa de peras, y con un puré de manzanas, cada día me gusta más la combinación de dulce y salado y la fruta en los platos principales. Todo ello acompañado con el toque astur de un torto de maíz.
En el plato de mi chati, lomo de venado en su punto con castañas y manzana confitada, estaba muy bueno, con una salsa de carne muy agradable.
Pasamos a mi vicio, los postres, en la carta había cuatro postres, cualquiera de ellos habría hecho las delicias de un goloso, tenemos una Mouse de chocolate negro con helado de leche merengada y salsa de mandarinas.
Y la tarta de queso al horno con salsa de frambuesa y sorbete de frutos rojos, que resultó ser un suflé de queso buenísimo, no me extraña que en todas las criticas que leí del restaurante lo valorasen muy positivamente, de hecho me costaba elegir entre dos postres, le pregunté a la camarera y me la recomendó sin pensarselo un instante.

Comentarios