Guisantes con jamón
Este es un plato muy fácil de hacer, y es un plato multiusos, valdría tanto de primero como de segundo, la mayor parte de la gente los hace caldosos, para comerlos con cuchara, en ese caso pegarían más como primero, en mi casa siempre se han comido secos acompañados de patatas fritas, y esa es la receta que voy a colgar.
INGREDIENTES:
Guisantes
Cebolla
Ajo
Jamón Serrano
Vino Blanco
Sal (solo si es necesario)
Aceite de oliva
PREPARACIÓN:
Ponemos los guisantes a cocer en abundante agua. Yo no les pongo sal porque como llevan jamón, prefiero arreglarlos luego que no pasarme y que no tenga arreglo, aunque tengo por ahí un truco para arreglar los excesos de sal, no hace milagros.
Mientras tanto en una sartén, ponemos a freír cebolla y ajo picados fino. Cuando esté doradito se añade el jamón en tacos, se deja freír un poco más y añadimos vino, dejamos que se evapore el alcohol, y a continuación añadimos los guisantes cocidos y escurridos (Para esto los hervimos en agua abundante unos 8 minutos).
Dejamos que se guise todo junto unos 20 minutos, si vemos que se nos queda corto de caldo vamos añadiendo agua de la cocción de los guisantes. Aquí es dónde podemos hacer la versión habitual, la caldosa, añadiéndole bastante agua.
Después solo queda servir. La foto no es muy buena porque los guisantes eran congelados y no salieron nada tiernos. Esto sale genial con guisantes frescos, pero cuando se está fuera de época, hay que apañarse con lo que hay.
Como me quedé con las ganas de poneros cómo queda la receta con guisantes fescos ahí van unas fotos, como podéis comprobar son mucho más verdes, casi no tienen piel y se deforman y arrugan menos que sus primos congelados.
Guisantes
Cebolla
Ajo
Jamón Serrano
Vino Blanco
Sal (solo si es necesario)
Aceite de oliva
PREPARACIÓN:
Ponemos los guisantes a cocer en abundante agua. Yo no les pongo sal porque como llevan jamón, prefiero arreglarlos luego que no pasarme y que no tenga arreglo, aunque tengo por ahí un truco para arreglar los excesos de sal, no hace milagros.
Mientras tanto en una sartén, ponemos a freír cebolla y ajo picados fino. Cuando esté doradito se añade el jamón en tacos, se deja freír un poco más y añadimos vino, dejamos que se evapore el alcohol, y a continuación añadimos los guisantes cocidos y escurridos (Para esto los hervimos en agua abundante unos 8 minutos).
Dejamos que se guise todo junto unos 20 minutos, si vemos que se nos queda corto de caldo vamos añadiendo agua de la cocción de los guisantes. Aquí es dónde podemos hacer la versión habitual, la caldosa, añadiéndole bastante agua.
Después solo queda servir. La foto no es muy buena porque los guisantes eran congelados y no salieron nada tiernos. Esto sale genial con guisantes frescos, pero cuando se está fuera de época, hay que apañarse con lo que hay.
Como me quedé con las ganas de poneros cómo queda la receta con guisantes fescos ahí van unas fotos, como podéis comprobar son mucho más verdes, casi no tienen piel y se deforman y arrugan menos que sus primos congelados.




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