Microondas y Olla Rápida
Me declaro amante defensora del microondas y la olla rápida, en los tiempos que corren, con la crisis y las subidas energéticas, también hay que ser un poco previsora y mirar por la economía doméstica, y el bien medioambiental.
Hay que tener en cuenta que un microondas consume entre un 60 y un 70% menos de energía que el horno convencional, además de que un pollo de 1.8 kg tarda en asarse 90 minutos en un horno convencional, mientras que ese tiempo se reduce a 20 minutos, en un microondas.
Los alimentos dentro del microondas no se asan, se cuecen, entonces para que los alimentos tengan un bonito aspecto dorado, yo recurro, en los asados, a darles primero una vuelta a fuego vivo en la sartén, o bien a darles un brochazo con una mezcla de agua con sal y miel, eso hace que, al meterlo un par de minutos más al microondas, se doren dándoles un aspecto más apetecible.
En cuanto a la olla rápida, las ventajas saltan a la vista. Patatas cocidas en 5 minutos, solo necesitamos ponerlas a fuego vivo hasta que suba la válvula, y después lo ponemos al mínimo el tiempo restante. Gran ahorro, además no consume los líquidos, con lo que las vitaminas se quedan en ellos. Sin hablar de los garbanzos en 30 minutos, increíble.
Tenemos mejoras en cuanto al tiempo y a la economía, aquí queda mi alegato a favor de las nuevas tecnologías en la cocina.

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