Lacón asado

Empezamos un nuevo año, y con él una receta muy fácil y que os dará mucho juego para esta época del año.

Yo os recomiendo esta receta para un día que tengáis invitados, es apropiada para cualquier época del año pero en navidades es ideal y os cuento porqué.

El lacón asado, igual que el jamón asado de cerdo, es una carne muy barata, lo podéis comprar fresco en cualquier carnicería, eso sí, si lo vais a hacer en época navideña, recomiendo que lo encargueis antes.

Es muy fácil de preparar, y después solo tenéis que meterlo en el horno y echarle un vistazo de vez en cuando, lo cual os dejara mucho tiempo libre para limpiar la casa, decorar la mesa, y para hacer otros platos...

Lacón asado, con guarnición de zanahorias, brécol y patatas

INGREDIENTES:
Lacón, este pesaba unos 4 kg en fresco
50 ml Aceite de oliva 
4 dientes de ajo
Romero
Tomillo
Un chorrito de vinagre
1 cebolla grande
1 rama de apio
3 zanahorias
1 vaso de vino blanco
1 cucharada de maizena
Sal

PREPARACIÓN:
La preparación de este plato empieza el día antes, a mí me gusta meter el lacón en una salmuera, porque eso nos asegura que la carne quede muy jugosa. Cómo se hace una salmuera, es muy fácil,  lo ponéis en una bandeja grande, o mejor aún en una cacerola grande,  metéis el lacón dentro, hay que poner 33 gramos de sal por cada litro de agua. 

Para ello lo más fácil es meter el lacón dentro de la cacerola y echar agua fría casi hasta que lo cubra, contando la cantidad de litros que ponéis y después en el último litro ponéis tanta sal como corresponda por los litros de agua que habéis puesto, y ese último litro lo calentáis para aseguraros de que la sal se deshace, una vez la sal disuelta, añadimos este último litro a la cacerola, y lo dejamos reposar en la nevera durante 12 horas. Esta cantidad de sal, hace que el agua penetre en los tejidos, dejándolos mucho más jugosos.

Pasado el tiempo en la salmuera tenéis que sacar el lacón y secarlo perfectamente, con la ayuda de papel de cocina.

Ahora nos queda el adobo, para prepararlo os aconsejo que pongáis un poco de aceite de oliva, unos cuantos dientes de ajo, y las especies que os gusten, que habitualmente suele ser el tomillo o el romero, en el vaso de la batidora y lo batáis todo junto,  le podéis poner también un chorrito de vinagre que ayuda a reblandecer la carne, o un chorro de zumo de limón.
Ponemos el adobo sobre la carne y la dejamos otras 12 horas en la nevera.

Pasadas las 12 horas de adobo, ponemos en una bandeja de horno una cebolla cortada en rodajas gruesas, una rama de apio, y dos o tres zanahorias peladas pero enteras, y ponemos el lacón encima. La función de esto, es que al echarle agua y vino blanco, que pondremos un vaso de cada la carne, ésta no quede sumergida en el líquido, sino que quede por encima.

Pasado este tiempo nos toca encender el horno a máxima potencia al principio y cuando esté caliente, introducimos el lacón  a una altura media dentro del horno y seguimos con la temperatura al máximo 220°C durante los primeros 20 o 25 minutos eso hará que la piel del lacón se ponga crujiente.

Pasado este tiempo cubriremos con un papel de aluminio para que no se dore más y bajaremos la potencia del horno a 180 grados centígrados.

Ahora solo nos queda esperar, tened en cuenta que un lacón como el que veis en la foto que pesaba unos 4 kg,  ha tardado unas 4 horas en hacerse.

Más o menos podéis calcular a kilo por hora, tened en cuenta que es preferible contar con tiempo de más, a que los invitados tengan que esperar a que el lacón esté hecho, porque si veis que una hora antes de la cena que está cocinado,  podéis sacarlo del horno y dejarlo reposar sin ningún miramiento.

Pasado el tiempo de cocción solo tenéis que sacar el lacón del horno pasar todas las verduras por la batidora junto con los líquidos de la bandeja, si os queda la salsa un poco fina,  la espesáis con maizena. El la foto falta la salsera con el gravy o caldo de carne que salió del lacón.

Tened en cuenta que el trabajo que os da este lacón, os lo da el día antes, y unas 5 o 6 horas antes de que sea la comida familiar, con lo que os deja un montón de tiempo para otras cosas.

Este plato, como todos los asados congela muy bien, podéis sacarlo dos semanas después y volver a disfrutar como el primer día. Abajo acompañado de couscous y  berenjena glaseada

Lacón asado

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