Shortbread escocés

Shortbread escocés

INGREDIENTES: para 24 galletas
225 gr de mantequilla
100 gr de harina de maíz refinada
225 gr de harina
100 gr de azúcar glas
Un pellizco de sal
Media cucharadita de esencia de vainilla

PREPARACIÓN:
Hoy os traigo una receta que es muy fácil y deliciosa.
El shortbread escocés empezó como una mezcla de pan, enriquecida para convertirla en galletas. Hoy en día es una especialidad que no debéis perderos. 

Son unas galletas pesadas, con muchísima mantequilla, no demasiado dulces lo que las convierte en ideales para acompañar un té. Que me perdonen los daneses pero estás galletas dejan a las suyas a la altura del betún.

Aprovecho para poneros unas fotos de mi queridísima Escocia, tierra de descubridores, inventores, escritores, monstruos y buenas cocineras.






Pero vamos al lío, empezamos con la receta.
Esta es una receta muy fácil, solo necesitamos tener mantequilla de alta calidad a temperatura ambiente, la ponemos en un bol junto con el azúcar glas, la vainilla y la pizquita de sal. Yo recomiendo para estas galletas utilizar mantequilla sin sal, fijaos cuando la compréis en supermercado porque la suelen tener de los dos tipos.

Removemos con unas varillas hasta obtener una masa blanquecina y homogénea.
Es el momento de incorporar las harinas, que previamente habremos tamizado,  es muy importante para este tipo de galletas que las harinas se tamicen para evitar cualquier grumo.

Removemos hasta que toda la harina se haya absorbido, no hay qué trabajar el gluten ni nada por el estilo, solo que se mezcle y no tenga grumos.
En este momento yo lo paso a un film transparente y lo extiendo hasta obtener un espesor de 1 cm.

Lo metemos en la nevera una media hora para que coja un poco de cuerpo y sea más fácil de cortar.

Ponemos el horno a precalentar a 170°C mientras cortamos las galletas.
Cortamos en rectángulos de unos 12 cm por 1,5 cm. 

Veréis que salen bastante pequeñitas pero no os preocupéis porque estás galletas son muy contundentes, y además en el horno crecen un poquito.

Pinchamos por la parte superior con la ayuda de un palillo, aunque esto es meramente estético, es simplemente para dar el aspecto que suelen tener las originales.

Horneamos durante 12/15 minutos hasta que los bordes empiecen a tener un tono levemente dorado.

Sacamos del horno dejamos enfriar 5 minutos para que no se rompan al manipularlas y posteriormente las pasamos encima de una rejilla para que no se nos humedezcan por la parte de abajo al enfriar.

Vuestra casa olerá como un obrador y será la envidia de todo el vecindario. 







Comentarios

Entradas populares