Feliz año. Para empezar, Porrusalda para todos.
Empezamos un nuevo año, y con él comienzan los propósitos que con mucha suerte se cumplen hasta marzo. En mi caso cuidarme un poco, porque como mucho y de cosas muy grasientas. Si unimos este propósito al de ser un poco más formal con mi ritmo de entradas, explica como comenzamos este año.
Esta porrusalda a mí me gusta en versión crema, aunque puede servirse también sin batir. No me digáis que no agradeceríais un platito de esta rica crema para recuperar de los excesos en comida y bebida de fin de año.
Esta porrusalda a mí me gusta en versión crema, aunque puede servirse también sin batir. No me digáis que no agradeceríais un platito de esta rica crema para recuperar de los excesos en comida y bebida de fin de año.
INGREDIENTES: (Para 4 personas)300 g de puerros
100 g de patatas
100 g de zanahoria
1 cebolleta
60 ml de aceite de oliva
Una pizca de sal
PREPARACIÓN:
Yo voy a cocinarlo todo en la olla rápida, porque dispongo de ella y así se hace todo enseguida, pero podemos hacerla de igual manera en una cacerola normal, teniendo en cuenta que debemos darle tres cuartos de hora de cocción en lugar de 10 minutos. Y que debemos ponerle un poco más de líquido.
En una cazuela ponemos el aceite junto con la cebolleta cortada en en trocitos pequeños para cocinarla a fuego suave. Cuando esté cocinada y blandita, añadimos la patata pelada limpia y cortada en trozos irregulares y la zanahoria en rodajas, rehogamos el conjunto y mojamos con agua o caldo justo hasta cubrir las patatas. (Yo le puse caldo de pollo que siempre tengo congelado para estas cosas).
Una vez que comienza a hervir añadimos los puerros limpios y troceados, agregamos una pizca de sal, tapamos la olla y dejamos hervir a fuego suave durante 10 minutos. Cuando las patatas y puerros estén cocidos sacamos del fuego la cazuela, ponemos a punto de sal y tapamos con una tapa la cazuela y que repose un poco la purrusalda.
Servimos tal cual o pasando la purrusalda por la batidora ya que es un plato también muy rico haciéndolo en forma de crema o de puré. Esta preparación admite como acompañamiento unos trocitos de bacalao desmigado y cocinado en el propio potaje. Y para épocas de frío una versión más contundente con costilla cocinada a la vez que las patatas. En mí caso la podéis ver con un huevo escalfado, aún poco cocinado por dentro, y unos bastones de pan frito.
Os he hecho las dos versiones para que podáis elegir la que más os guste. Yo me quedo con la triturada.
Un abundante plato de esto con el huevo es plato único, porque tiene todo lo que podamos necesitar, proteínas, vitaminas, minerales, hidratos de carbono... Para uno de esos días vagos en los que da pereza hasta masticar.



Comentarios