Albóndigas en caldo aromático de coco.

No es ningún secreto que desde mi luna de miel me he convertido en una auténtica fan de la comida tailandesa, por eso cuando vi a Gordon Ramsay en la tele preparar estas albóndigas allí me aposté con lápiz y papel a tomar notas.

Por supuesto todo esto se fue adaptando a nuestros gustos, y sobre todo a lo que somos capaces de encontrar en una ciudad pequeña, los alimentos "exóticos" requieren una compra especializada, no los tienen en todos los supermercados, aunque gracias a Dios cada día es más fácil dar con alga nori o con leche de coco.

INGREDIENTES:
300 ml de leche de coco
Ralladura de lima
1 Cebolla
2 dientes de ajo
Miga de pan
Leche
250 ml de caldo de pollo
Aceite de oliva
Chile seco
Sal
Pimienta
Semillas de cilantro
Semillas de cardamomo
Una cucharadita de cúrcuma
1 Palo de canela en rama
Hierba limón
Jengibre fresco

PREPARACIÓN:
Doramos en una sartén cebolla picada muy fina y los dos dientes ajo en un par de cucharadas de aceite de oliva. Cuando comience a tomar color le ponemos también un poco de chile seco.

Le ponemos sal y pimienta para que se pochen más rápido y comenzamos a preparar la carne de las albóndigas.

A la carne le incorporamos sal y pimienta, y la removemos bien para que nos quede uniformemente repartida.

Ahora nos queda poner en una taza un poco de miga de pan y remojarla abundantemente en leche, se lo añadimos a la carne, sin escurrir demasiado la leche y le ponemos la mezcla de cebolla con ajo y chile que a estas alturas tendrá un bonito color dorado.

Lo mezclamos todo bien y les damos forma a las albóndigas, asegurándonos de que no quedan demasiado pequeñas ya que en ese caso se secan muy rápido, han de tener más o menos unos 4 cm de diámetro.
Ponemos en la sartén un poco de aceite de oliva y las freímos, en esa misma sartén y sin dejar de vigilar las albóndigas ponemos unas semillas de cilantro, y las semillas de dos o tres vainas de cardamomo, una cucharada de cúrcuma y un poco de canela. Dos chiles secos enteros y un poco de hierba limón, y finalmente un poco de jengibre fresco fileteado muy fino.

Le damos la vuelta a las albóndigas para que se doren del otro lado, incorporamos caldo de pollo y la leche de coco y dejamos hervir a fuego medio durante unos 10 minutos.

Apagamos el fuego y rematamos con ralladura de lima que le dará el toque fresco y ligero.

Acostumbraos a usar la leche de coco, le da  a los platos una textura similar a la de la nata pero con menos calorías y el sutil sabor a coco, da un toque de dulzura que no se puede comparar con nada hecho con nata, cuanto más la uso más me gusta.

Finalmente ponemos también un poco de zumo de lima. Y unas hojas de cilantro para decorar.

Una cosa a tener en cuenta es que estas albóndigas aguantan bien el congelado, bien sea en el primer paso antes de la salsa o ya cocinadas por completo.

Comentarios

Entradas populares