Bizcocho de piña y arándanos
Porque a veces la vida parece muy fácil, sale el sol, estás de buen humor. Sin ningún motivo concreto, solo porque hoy es hoy. Domingo tarde, mientras todos en casa se echan una siesta después de la comida, decides que vas a alegrarles la merienda.
INGREDIENTES:
4 huevos
225 gr de harina
100 gr de aceite de girasol
125 gr de mantequilla
225 gr de harina
225 gr de azúcar
50 gr de arándanos secos
4 rodajas de piña en lata
1 sobre de levadura
Una pizca de sal
PREPARACIÓN:
Ponemos en un bol todos los ingredientes secos, como son los arándanos, la harina, la pizca de sal, el sobre de levadura química, y el azúcar.
No os lo he puesto pero utilizo azúcar avainillada, y en estos momentos estaréis pensando la cantidad de dinero que vale este bizcocho, os aseguro que no es para tanto. Procuro tener siempre en casa un frasco de cristal hermético donde meto vainas de vainilla y lo relleno con azúcar, os sorprenderéis si lo hacéis de la cantidad de aroma que un poco de vainilla puede dejar en el azúcar.
En otro bol ponemos la mantequilla punto pomada, junto con el aceite e iremos incorporando los huevos uno a uno, yo los casco en un cacharro aparte para evitar que me pueda caer algún trozo de cáscara en la mezcla, o para poder retirar algún huevo si no me gusta su aspecto.
Una vez que tenemos los líquidos bien mezclados con una varilla, vamos incorporando los solidos que previamente tamizaremos con la ayuda de un colador, para evitar que nos caiga algún grumo de harina. Vamos mezclando en tres o cuatro tandas, no echéis todos los solidos de una vez así nos aseguraremos que quedan bien repartidos e incorporados a la masa.
Forramos un molde con papel de aluminio y lo untamos con aceite con la ayuda de una brocha y le ponemos un poco de harina para evitar que se nos pegue al papel. Volcamos la mezcla de bizcocho y ahora es el momento de poner la piña cortada en trozos. Se le puede poner tanta como queráis, pero si ponéis mucha el bizcocho pierde su textura porque la piña le aporta bastante agua, y lo que conseguiréis es algo parecido al puding, que a mí personalmente también me gusta mucho.
Lo metemos a horno precalentado a 180ºC durante 30 minutos con calor por arriba y por abajo, y listo para la merienda en unos 45 minutos. Estoy deseando que se despierten.



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