Furanchos

El otro día para cenar estuve en un furancho o loureiro, esto es algo que solo he visto aquí en Galicia.
Se supone que son bodegas que venden el excedente de vino del año, ya que en Galicia casi todas las casas tienen su viñedo.
La normativa que los rige, indica que este vino jamás puede ser embotellado, que ha de ser vino de barrica y servirse directamente de ella.
Para señalizar la entrada, ya que no es algo que se publicite cara al gran público, colocan un loureiro (laurel) en la puerta, bien sea en una maceta plantado, o una rama al lado del dintel de la casa.

En teoría estos establecimientos no deben servir comidas, porque no tienen permiso para ello, si ponen alguna tapa de cortesía esta ha de ser comprada y sin elaboración en el furancho más allá de cortar y servir. Como podéis ver por las fotos de abajo eso no se cumple.

Os dejo un enlace a la wikipedia para que podáis consultar más cosas de los furanchos si tenéis interés


Se supone que han de tener los precios visibles pero como están vendiendo comida cuando no deben te suelen cantar los platos, que acostumbran a ser económicos y de productos de temporada. Así dependiendo del furancho y de la época del año podemos encontrar unos seis o siete platos distintos.

En este al que fuimos en esta ocasión, nos comentaron que no tenían para beber más que vino de la casa, de varios tipos, agua y gaseosa.

Nos decantamos por el vino de Barrantes, que es un vino tinto bastante ácido, y que tiene como particularidad el que te deja la lengua morada y si lo tomas con bastante asiduidad no quiero ni pensar de qué color te puede dejar los dientes.
Además allí dónde caiga una gota, allí se queda para siempre.

Por respeto al furancho, en el que fueron muy amables con nosotros y la comida estaba buenísima, no voy a poner cual es ni dónde está.

Lo primero que nos pusieron fue una tapa e cortesía mientras esperamos por la comida, que consistió en unas aceitunas y un poco de embutido del que no tengo foto. Aunque os pueda parecer raro tampoco tengo foto del pan, pero fue abundante y estaba bueno.

Pasamos entonces a los platos fuertes, comenzaremos con una carne richada que es asado de carne de cerdo tierna con cebolla, pimentón (dulce y picante) y un poco de vino tinto. Estaba buenísima, yo nunca la había probado, pero mi chato que lleva más tiempo en Galicia me dijo que no me mal acostumbrase, que él la había comido varias veces y en ningún sitio se la habían puesto tan buena.

 















Pimientos de padrón, que viendo la zona en la que nos encontramos, podrían ser hasta caseros, cumplían con el patrón, unos picaban y otros no, y os puedo asegurar, que los que picaban, picaban mucho.
Zorza, para los que no la conozcan, esta carne se parece a la que se suele ensartar en los pinchos morunos, y el sabor típico está entre el de los pinchos morunos y el del chorizo.
Muy rica y muy bien acompañada con un montón de patatas fritas de sartén, y naturales, nada de patatas congeladas.

Solo pedimos tres raciones, a pesar de que éramos cuatro, y así a todo casi llegamos rodando a casa.

 A la hora de los postres la elección fue fácil, solo tenían queso de tetilla con dulce de membrillo, que a todas luces era una apuesta ganadora, lo que no nos imaginábamos era la cantidad de queso y de membrillo que podía llegar… alucinamos.



Para bajarlo mejor decidimos que lo íbamos a regar con orujos caseros que nos sirvieron en vasos helados, tostado, crema de orujo, y licor café, todos ellos típicos de la zona. Y de los que no tengo fotos porque estoy un poco atolondrada últimamente y se me pasó.

 El servicio fue genial, rápido y atento, ya podían algunos restaurantes profesionales, aprender como se trata al cliente.


Comentarios

Casi no asimilé el anterior y me encuentro con este furancho, pero me encanta que nos vayas descubriendo sitios que merezcan la pena.

besos

Entradas populares