
Hace unos días, en mi periplo por tierras galegas, hice una pequeña excursión a Lugo capital, y digo pequeña porque aparte de lo obvio, las murallas, no tiene mucho más que ver, la catedral, el barrio antiguo (que después de haber visto el de Pontevedra pues no dice mucho), la plaza del ayuntamiento, que parecía un edificio bastante vistoso pero que además tuvimos la mala suerte de pillar en plena restauración, con lo que los andamios no permitían ver mucho más allá; eso mención aparte del tiempo, que nos ayudó en absoluto, puesto que llovía y hacía mucho frío.

El caso es que entramos a comprar unos recuerditos en una tienda de artesanía al lado de la catedral, y como el tendero era muy amable y hablador, le preguntamos dónde podíamos comer algo en plan de tapas en la ciudad. Nos recomendó este sitio y nos dio las señas para llegar, era una taberna en la que olía a caldo gallego y con pinta de llevar allí toda la vida, lo cual es buena señal. En las fotos tenemos unos chipirones, que estaban tan buenos como la pinta que tienen, además estaban muy bien limpios, que en algunos bares te encuentras todas las tripas y es un poco asqueroso, aunque he de confesar que saben totalmente distintos. A lo que vamos, muy buenos, muy limpios y acompañados de patatas fritas, un poco raro, pero las patatas también eran excelentes, haciendo honor a la buena fama de las patatas gallegas.
Después nos pedimos un lacón con patatas, muy rico, quizá un poco salado para mí que acostumbro a cocinar muy soso, pero estaba bueno. Y con una notable diferencia con respecto a los lacones que acostumbro a comer en Oviedo, que se asemejan más a un fiambre que a un lacón de cerdo salado, luego cocido y cortado. Este desde luego no era un fiambre y se notaba bien la diferencia.
Siempre había oído que en Galicia el mejor sitio para comer pulpo es Lugo interior u Orense, no pedimos pulpo, porque ya sería un poco sobredosis, he de confesar que es casi enfermiza mi afición por este cefalópodo, pero tenía una pinta ...

Por último mi vicio, ya habréis podido comprobar que os cuelgo fotos del pan a poco que tengo oportunidad, es algo que me encanta y que creo que está muy poco valorado, el otro día oí comentar que los españoles comemos menos de la mitad del pan que sería recomendable y que comemos tres veces más bollería de lo que deberíamos, así que desde aquí animo a que pasemos de los sobaos y nos desayunemos unas buenas tostadas de pan, pero de pan de verdad porque no sé si sabéis, yo no lo sabía hasta hace poco, el pan de molde, tampoco es demasiado sano, sube un montón el colesterol. Pues a lo que vamos, pan excelente como el que he comido en toda Galicia, mucha variedad, para todos los gustos y todos ellos deliciosos.
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